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Patricio Silva: un avioncito de papel de Venezuela a Disney

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“Un pequeño avión capaz de volar pero que, además, es de papel y tiene esa debilidad: ser frágil.”

“Una semana antes me avisaron que quedé” así empezó el viaje de Patricio Silva. Un venezolano de 19 años, apasionado por la animación, que tuvo la oportunidad de ir a The Walt Disney Family Museum y participar en el Teen Animation Festival International de este año.
Hace tiempo tenía desarrollada la historia del pequeño avioncito de papel. “Tenía como 16” aseguró. No sabía ni la mitad de lo que sabe ahora sobre la animación y, para el momento, apenas estaba empezando con 2D. Aun así, y con ese pequeño conocimiento, se atrevió a crear la historia que años adelante ganaría como Staff Favorite (favorito del jurado).

Y así nació Paper Plane
“Al principio hice un cuarto porque era lo que quería hacer”. Luego empezó a hacer la calle que vemos en uno de las muestras que montó en su cuenta de Instagram. Patricio puede pasar horas y horas haciendo un fondo “background”. Colocando y quitando objetos, agregando más y más detalles, cambiando los colores; dándole mil y un texturas a un ambiente, en este caso: la habitación en la que empieza la historia de Paper Plane.
“Voy a desarrollar una historia en base a esto.” De hecho, admite mientras ríe que creó 3 versiones y que la primera era bastante simple y cliché. “Era un avión de papel que se encuentra a una ‘aviona’ de papel e iban por el mundo, recorriéndolo”. Luego de otros dos intentos, su tercera versión sería la que enviaría al festival.
Ahora la historia la veía más como una metáfora: “esas ganas de querer salir al mundo y de conocer muchas partes, pero, luego te das cuenta que hay muchos obstáculos y cosas que te impiden seguir. Sin embargo, hay que seguir volando los obstáculos.”
Admitió, además, que primero creo la parte visual y en el camino fue elaborando la historia. El corto dura 5 minutos, sin embargo, él tenía material como para 15 minutos, pero eran puras tomas de espacios. “Me tardé un año haciéndolo. Claro, estudiando comunicación y diseño… era difícil enfocarse en solo hacerlo. Tal vez si me hubiese dedicado solo a eso habría tardado 2 o 5 meses.”

Una meta de vida lograda
De hecho, el portafolio que le mostró al jurado durante los dos días de festival era, en su mayoría, de ese tipo de arte: backgrounds y concept art, o sea, habitaciones, calles, diseños e ideas visuales del ambiente en el que, imaginamos, podría desarrollarse una historia. Patricio sonríe al recordar lo que le dijeron: “mira, dedícate al concept art que es lo que te apasiona y lo que deberías hacer”. Ese fue una de las grandes metas cumplidas para él: tener la posibilidad de mostrarle a gente profesional, en este caso animadores de Pixar y Disney, y que estos revisaran su trabajo. “Fue lo más emocionante de todo: tener ese portfolio review con el jurado” admitió con ilusión.
“No estaba del todo seguro de mi trabajo. Vi mi corto y no me gustaba del todo porque le veía un montón de errores.” Había aprendido por su cuenta, de hecho, realizando el cortometraje fue que aprendió gran parte de lo que sabe de animación ahora.
“Siento que logré bastante y me encanta.” Cuando llegó muchos de los concursantes en el fetsival provenían de escuelas de animación regadas por EE.UU, China o Japón. “Me llevaban una trayectoria profesional enorme”.

La sorpresa
Patricio se encontraba grabando toda la premiación y a los nominados. Quien ganó fue una chica japonesa, Kris Theorin con su corto “The Gift of the Woods”, que, según narra él: “hizo como mil y pico de dibujos en acuarela y tinta china, era una animación así” ríe “uno dice: ‘dénselo a ella, no importa”.
Cuando le entregaron el premio dejó de grabar. Entonces empezaron las premiaciones especiales, entre ellas, el favorito del jurado. “Cuando me llamaron mi mamá me miró emocionada, sacó el celular y yo me tardé bajando. No entendía nada, pero fue emocionante la verdad, te agarran fuera de base”. Sonríe.

¿Para cuándo el corto?
Por ahora Patricio explica que no puede publicarlo por completo porque aún está participando en festivales estudiantiles de California y Los Ángeles con el pequeño avión de papel.
“Sigo tocando puertas” comenta. “Si de verdad te interesa este mundo lo que tienes que hacer es confiar en tu trabajo, porque hay muchas personas que dibujan y animan que son brutales. Pero no se atreven a tocar ninguna puerta porque no confían en su trabajo, hay que creer en lo que puedes lograr.”

El fan
La pequeña habitación en la que está el avioncito tiene un leve aire a la habitación de Andy Toy Story (1995) “No puedo decirte que me inspiré en alguna película porque, en realidad, no lo hice” comenta. “Uno va creciendo viendo esas películas y quedan en el subconsciente”.
Admite que puede ver 100 veces si le provoca la misma película, una y otra vez. De hecho, entre sus favoritas está Ratatouille (2007) principalmente por el concepto y la manera en que captaron toda la esencia de París. Intensamente (2015) porque considera que la animación es increíble y, además la historia es súper profunda e interesante. Toy Story entra en su lista como uno de los clásicos favoritos.
Además se dio el lujo de separar por categoría e hizo mención especial a animaciones stop-motion que considera sus favoritas: Coraline (2009) y El Cádaver de la Novia (2005) este último en específico porque se considera fan de Tim Burton, le encanta.

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