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Batman V Superman:El Origen de la Justicia creada por Fulvio Quintana

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Tuve que ver dos veces esta película para que me gustara y creo que, de entrada, y dadas las características del film (un blockbuster de superhéroes), eso no es bueno. Me declaro fan de Zack Snyder, el director. Siempre me ha gustado su trabajo desde que lo conocí con “300”. El apartado visual de sus obras, que es su mayor acierto, me parece fascinante e inspirador. Su ardua labor en la adaptación de “Watchmen” (2009), una de las mejores películas de superhéroes que se han hecho, y a pesar de que muchos la vapulearon, me resultó brillante, digno, y siempre lo agradeceré. Además, “Man of Steel” (2013), la última versión cinematográfica de Superman, fue un producto verdaderamente decente e interesante gracias a él. Con todo esto, lo que quiero dejar claro es que, al momento de entrar a la sala la primera vez que vi “Batman vs Superman: Dawn of Justice”, y gracias a la excelente campaña previa de promoción que subió bastante el hype, mi cuerpo y mi mente estaban aptos y en la mejor disposición para disfrutar la proyección como fan enamorado. Y no fue así, repito, la primera vez.

 

Más allá de los hermosos encuadres de los planos y la cuidada fotografía, durante más de hora y media me sentí abrumado por el montaje del primer acto de la película, la cual está claramente dividida en dos partes. La primera, una reflexión política, ética y moral sobre los sustentos ideológicos que diferencian a Batman y a Superman socialmente; y una segunda parte, espectacular y breathtaking, que inicia desde la esperada pelea entre ambos, hasta el final.  A mi lado estaban dos personas que, como yo, sentían que todo lo que veían era demasiado para procesar. A veces no entendían la que pasaba. El montaje de esa primera parte consiste en escenas cortas que se suceden, una tras otra, en un collage larguísimo de diálogos intensos y planos potentes. Entendí el objetivo en ese momento, pero no lo compartí. Me pareció, simplemente, demasiado.

 

A pesar de eso, no pude dejar de sentirme atónito y alucinado ante la maravillosamente bien filmada pelea entre Batman y Superman que, para mi sorpresa, estuvo más cerca de una pelea callejera que la de unos superhéroes. La experiencia de un combate cuerpo a cuerpo entre los dos personajes, sin la omnipotencia del hombre de acero, me dejó pasmado en muy buen sentido. Hay planos antológicos en esta secuencia, inolvidables.

 

Ahora bien, esta fue mi primera impresión general. Un producto irregular. Necesitado de un segundo visionado, fui al cine nuevamente sabiendo lo que me esperaba. Esta vez, todo cambió. Cada escena seleccionada por los guionistas me parece un acierto. Cuando se observa en perspectiva el collage del que hablé en un principio, se entiende la decisión del montaje. Cada uno de los fragmentos está cuidadosamente pensado para aportar significado al conjunto. En esta segunda experiencia en el cine, ninguna escena del primer acto me parece fuera de lugar, aun cuando sean demasiadas. Diferenciar éticamente la visión de heroicidad de Batman y la de Superman, tan distintas entre sí, es el mayor acierto del film.

 

El segundo acto ganó muchísimo más en espectacularidad. Y aquí me permito, ahora sí, comentar sobre los actores.  En “Man of Steel” Henry Cavill hizo un excelente trabajo como Superman que aquí repite, en un tono más sombrío y conflictuado. Un hombre de acero más cercano al humano que al metal, eso es muy interesante. Muchos criticaron (a mí sólo me sorprendió) la elección de Ben Affleck como Batman, que si bien no es el mejor de todos (creo  que me  quedaré siembre con Bale), hizo un más que digno Bruce Wayne. Un hombre murciélago violento y rencoroso que, de paso, mata maleantes sin titubear y, además, les quema la piel con su marca. Magnífico. Jesse Eisenberg como Lex Luthor, por su parte, me parece muchísimo más irregular. Han comparado su interpretación de Lex con el Joker de Ledger, pero no estoy de acuerdo. Si cualquier ve “The Social Network” (2010) se dará cuenta de que Eisenberg actúa así, siempre. Solo que en Lex, lo ha exagerado a la máxima potencia por los tics psicóticos del archienemigo de Batman. Tal vez en una próxima entrega el personaje crezca y Eisenberg se encuentre un poco menos forzado.

 

Esta película busca ser el inicio de la Liga de la Justicia, competencia directa con Los Vengadores de Marvel. Es por ello que tenía una gran responsabilidad al introducir a Wonder Woman, o la Mujer Maravilla. Este personaje me ha resultado, toda mi vida, una construcción que raya lo ridículo y risible. Nunca me ha gustado. Su avión invisible o la Cuerda de la Virtud me parecen absurdos. Sigo pensando lo mismo de la versión cinematográfica. Lo único que me gusta de Wonder Woman en Batman vs Superman es la impresionante belleza israelí de Gal Gadot. Espero con ansias la película de esta superheroína para ver si su planteamiento, finalmente, me convence.

 

Para terminar, creo que es una propuesta muy digna y espectacular. Pero para llegar a esta opinión, tuve que verla dos veces. Gran parte de los usuarios de los cines nacionales solo se quedará con la primera experiencia del visionado, y creo que a muchos les resultará tan abrumadora y larga como me ocurrió a mí al principio. Eso no es algo positivo en un blockbuster de esta categoría. Además, el tono “intenso” que tiene en su totalidad el film, contrasta mucho con la ligereza y la diversión de cualquier entrega de Marvel. Eso también influye muchísimo en la apreciación del usuario estándar que solo quiere entretenerse, objetivo más que válido al comprar una entrada en un cine. Solo queda esperar que, poco a poco, vayan construyendo el imaginario de La Liga de la Justicia con dignidad. Pero yo espero, también, que nunca en la historia del cine y del cómic se resuelva un conflicto de proporciones enormes porque las madres de los confrontados tengan el mismo nombre.

Clasificación Amo ir al Cine: rating 4/5 

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